Quiero compartir este Cuaderno de Recuerdos con vosotros

Sería bonito, tener vuestros recuerdos, y me sentiría muy honrada.

Enviadme vuestros relatos al apartado de comentarios o
al mail del blog y me encargaré de publicarlos, aquí,
en esta seccion.

Envía tu relato via mail, aquí.

Alicia Valverde

viernes, 14 de febrero de 2014

Despierto y roto












No he pegado ojo en toda la noche.

Tanto dolor acumulado tenía que aflorar en algún momento y de algún modo, y he llorado sin consuelo hasta el amanecer.
Conté entre sollozos uno a uno todos los segundos de esta interminable madrugada hasta que por fin mi frío despertador ha hecho acto de presencia.

Hacia años, más de una década, que nada ni nadie me hacía cruzar el umbral entre ese nudo que se instala en la boca del estomago y el llanto incontenible. Exactamente trece primaveras desde la última vez que mis ojos derramaron aquel transparente, salado y ya casi desconocido fluido.


Y esta madrugada he llorado, he vuelto a llorar, he llorado mucho, lo he llorado todo.



Por unos instantes y cuando el sueño parecía vencer al dolor, he creído que la serenidad volvería a este lado de la cama que siempre guardo vacío. Solo han sido unos asaltos y el combate ha acabado dando como vencedor al segundo sobre el primero.


 El despertador sigue sonando, estridente, molesto, hasta indignado por mi falta de atención. Tras su penúltimo bip acierto a detener su  chivato reclamo y asumo finalmente mi derrota por k.o. Un simple estirar de brazo ha sido suficiente para silenciarlo, sin titubeos, de forma directa, es lo que tiene simular que despiertas cuando ya estás despierto.


Despierto y roto.
Ahora de forma parpadeante y desde el más profundo de los silencios veo la cruda realidad. 

Esa realidad de la que probablemente he permanecido ausente más de lo que yo mismo puedo recordar.



 Esa realidad henchida de zozobra que me devuelve al mundo mundano, a la realidad real.
Esa realidad de la que me marché y de la que nunca debí haberme ausentado.


 Lunes veintitrés de abril de dos mil doce, siete en punto de la mañana.



                                                                          Autor:
                                              Jose Antonio Diaz Ortega 


Estas letras son  un breve extracto de lo que espero que pronto sea un bonito relato, palabras escritas desde el alma que llegan al corazón para quedarse. Gracias por participar en este Cuaderno de Recuerdos.     Alicia




1 comentario:

  1. Solo puedo tener palabras de agradecimiento.
    Son un verdadero regalo esas palabras, viniendo como vienen de quien vienen.

    ResponderEliminar